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OPINIÓN

Perversión

Escrito por informaValencia1 10-02-2016 en OPINIÓN. Comentarios (0)

Susana Gisbert


Dicen que el lenguaje es perverso. Y al pobre lenguaje le endosan una mala fama que no merece, con lo rico que es y lo vapuleado que está. Y con lo útil, dicho sea de paso. Para lo bueno y para lo malo.

¿Y por qué digo esto? Pues porque acabo de leer algo que hace que se me lleven los demonios. Y como no me apetece demasiado marchar hacia el Averno, pues prefiero hacer terapia de teclado y compartirla con los sufridos lectores que tiene a bien asomarse por aquí.

Porque no es para menos. Díganme si no. Cómo dar la vuelta a la tortilla en un nanosegundo sin sartén ni fuego. Solo con una palabra. Tal cual.

Pues bien, hete aquí que unos salvajes pretendían hacer unas concentraciones machistas en varias ciudades del universo mundo. Y claro está, indignación generalizada y cada uno empujando de donde puede para que esto no tenga lugar. Conseguido. Suspendidas las concentraciones. Prueba superada. O no.

Y lo que parecía ser una buena noticia vino a amargarme el día. Sin paliativos. Porque un periódico explicaba la cuestión como un logro de los colectivos feminazis. Como lo leen. Feminazis. Un insulto en plena cara de quienes logran algo positivo para todos, la suspensión de esas repugnantes concentraciones.

Señores, por dios. Feminazi es un insulto además de una palabra malsonante y horrible. Es el término que emplean quienes defienden el machismo frente a quienes defienden la igualdad. Tal como suena. Porque por si alguien no lo recuerda o no lo quiere saber, machismo y feminismo no son antónimos. El machismo defiende la supremacía del varón, el feminismo persigue la igualdad. Por eso el primero no puede ser objeto de ninguna asociación legal, y el segundo lo es de muchas.

En definitiva, el machismo impide el ejercicio de los derechos que gracias al feminismo hemos conseguido. Y ponerlos en un mismo plano, con el insulto añadido, es una grave ofensa.

Y ojo. Por supuesto que hay excesos en las filas feministas. Como en todo. Pero se mide con distinto rasero. Mayores excesos hay en otros campos y nadie espeta estas barbaridades. ¿O acaso es malo ser aficionado al futbol por el hecho de que haya ultras que han llegado incluso a asesinar a sus contrarios? ¿Y alguien identifica a esos ultras con la afición futbolísitca?. Para nada.

Imaginen por un momento que a los ultras de futbol se les llamara futbonazis. Y que identificaran a todo el que fuera al estadio con ellos. ¿Verdad que se armaría una buena? Si ni siquiera a los malos les aplican un nombre ofensivo, que eso de Ultra igual podría aludir a un premio a la excelencia, a lo blanco que lava un detergente o a la capacidad de absorción de una compresa.

Pero cuando de mujeres hablamos, la cosa cambia. Y hasta para contar algo bueno parece necesario ofender.

Por eso, señores periodistas, piénsenlo antes de escribir una noticia. O de escupirla, como en este caso. Y resto del mundo, piénsenlo también antes de utilizar este infamante término.
 
El lenguaje no es perverso. Pero perversas sí pueden ser las personas que lo usan.

@gisb_sus

Destruir el orden democrático es fascismo

Escrito por informaValencia1 09-02-2016 en OPINIÓN. Comentarios (0)

Manuel Huerta/A LA CONTRA

Europa y el mundo entero conoce variados casos de ello. Pero por no extenderme en demasía, sólo haré referencia a los dos últimos episodios más sangrantes que he estudiado con vocación de aprender, de saber lo que pasó de verdad. El más cercano a mi, resultado de mis múltiples viajes a la isla y de la convicencia regular con aquel maravilloso pueblo, es el de Cuba.

Hasta 1959, con Batista, la mayor de las islas caribeñas fue una democracia corrupta y vendida al dólar americano sin control, en dónde la opsición política era perseguida en función de sus actos, no de sus ideas y la mitad de los cubanos sufrieron de grandes diferencias sociales, cierto. Desde la llegada de CASTROSA, enero de 1960, todos los cubanos, todos, son perseguidos por sus ideas y por sus actos, primero por sus ideas, pero son igual o más de pobres que los pobres de entonces, viven sin libertad ni progreso, sin saber lo que es un estado de derecho ni lo que es democracia. Viva la Revolución!.

En la Venezuela de Carlos Andrés Pérez, el amigo de Felipe González, la corrupción hizo estallar la revuelta callejera, facilitando la llegada al poder en primer lugar de un militar golpista y posteriormente, de un inculto matón reencarnado en comandante bolivariano. La consecuencia son las grandísimas diferencias sociales abiertas en el país, con duros retrocesos en cultura, educación, inversión extranjera, con absoluta falta de libertades, con mucho miedo en las calles, detenciones prolongadas sin garantías jurídicas, crímenes y asesinatos políticos, la pobreza, la pobreza extrema y la miseria de la mayoría del pueblo venezolano. Hasta tienen que importar pretóleo siendo la segunda nación productora del mundo. Es el resultado de la sin razón comunista: todos iguales sin que nadie lo pague, es decir, la ruína para todos.

El caso de los títeres asesinos –pues no otra calificación merecen, aunque sean muñecos de feria, quienes ahorcan a un juez, apuñalan a un policía o violan a una monja para matarla después acuchillándola con un crucifijo, y todo en la misma sesión– ha levantado una interesante polémica en torno a este enésimo acontecimiento, llamémosle cultural, organizado por el Ayuntamiento de Madrid. Parece que a los ultras que gobiernan esta ciudad con la bendición del socialismo les va la promoción de la violencia, en una escalada que empezó incluso antes de que pensaran presentarse a unas elecciones y que ha encontrado en la institución municipal el ambiente y los recursos propicios para proyectarse con gran despliegue de medios.

Felicitar al juez por el auto en el que ha ordenado que los dos autores de la masacre ingresen en prisión bajo la acusación de haber cometido dos delitos, uno de enaltecimiento del terrorismo y otro de incitación al odio por motivos ideológicos o religiosos. Al hacerlo así, el juez ha actuado en favor de un bien superior como es el de proteger a la sociedad de la violencia propugnada por quienes los cometieron. No se trata, como algunos piensan, de que la figura del enaltecimiento del terrorismo sea sólo un asunto que concierne a las víctimas directas de este tipo de violencia –y que, por tanto, requiere que alguien concreto se sienta ultrajado–, pues la victimación terrorista se extiende mucho más allá de ellas hacia el conjunto de los que forman la comunidad política, para los que el penalista Antonio Beristain acuñó el concepto de macrovíctimas. Y tampoco se trata de que sólo el terrorismo sea la única conducta violenta rechazable, pues otras muchas violencias políticas, cometidas bajo el influjo de ideologías totalitarias y excluyentes, son igualmente repudiables, como así lo establece, por cierto, nuestro código penal.

Claro es que en este caso se ha tratado de actos de violencia simbólica, pues es evidente que, por mucho que una marioneta haga sangre, ésta será siempre un artificio con el que significar el daño. Pero el concepto de violencia simbólica, de esas heridas, no tienen otra finalidad que la de crear los chivos expiatorios sobre los que recaerá en su día, si el proceso desencadenado por los ultraizquierdistas que ahora gobiernan llega a su término, la violencia física inherente a toda revolución. El escritor francés Phillipe Braud recuerda así que la lógica política del chivo expiatorio no es otra que la de designar a los enemigos del pueblo que habrán de ser inmolados; y cita para ello el Evangelio, donde Caifás resume la idea que la inspira: "Antes que perezca la nación entera conviene que uno muera por el pueblo". Y será primero uno –el juez–, luego otro –el policía– y más tarde otro más –la monja–; y así sucesivamente con aquellos que hayan sido elegidos no por haber cometido un delito, sino por reunir la condición simbólica que los hace sacrificables.

La violencia simbólica es el preludio de la destrucción del Estado de Derecho; es el elemento crucial sobre el que se asienta la anomia que se requiere para que las víctimas de la violencia revolucionaria no puedan ser protegidas por la sociedad. Lo vimos durante años en algunas zonas del País Vasco donde nadie se quería preguntar por la razón de los crímenes, donde bastaba aquello de "algo habrá hecho" para hacer aceptable su muerte a manos de ETA. Y se vio en España también, de manera mucho más grave, durante la convulsa crisis de los años treinta cuyo desenlace no fue otro que el de la Guerra Civil.

Carmena y sus epígonos podrán tratar de minimizar los hechos, podrán señalar que les parece exagerada la sanción de los titiriteros, podrán invocar la libertad de expresión como si este derecho democrático careciera de límite alguno, pero no por ello harán menos cierta la conexión entre las violencias simbólica y física que la historia muestra. Carmena puede decir –yo así se lo he oído– que, al fin y al cabo, ETA y Al Qaeda son organizaciones políticas, como si sugiriera que en el ámbito político no se pudieran cometer delitos y que, en consecuencia, los dos anarquistas encarcelados son víctimas de un enredo del Estado.

Cierto es que las organizaciones terroristas nacen de una naturaleza política y precisamente por ello, son más peligrosas para la sociedad, pues es precisamente de ese carácter político del que nace su afán por destruir el orden democrático que yo pretendo defender. Claro que comprendo que, en tal objetivo, coinciden Carmena y sus seguidores con los terroristas. Por eso tienen títeres asesinos.

El Valencia le hizo un siete al polar de Nico

Escrito por informaValencia1 04-02-2016 en OPINIÓN. Comentarios (0)

Pedro Hermosilla

Nico tiene diez años. Es uno de los tantos niños valencianos que regresó de las fiestas navideñas luciendo un hermoso polar azul con el escudo del Valencia en su pechera.

-Me lo han “echao” los reyes, profe.

No se lo quita ni para atrás en los días pocos días en que este invierno hace honor a su nombre. Esta mañana nos calzábamos cinco grados a las ocho y veinte de la mañana- que con la humedad de Valencia, ya rasca papá-  y Nico venía “a cuerpo”, como dirían los antiguos, con un tenue suéter y con su maravilloso polar celeste en la mano.

-Nico, ¿qué pasa campeón? ,¿ no tienes frío?

-No profe, estoy bien.

-¡Pero si tiritas más que once viejas hombre, ponte la chaqueta que te vas a resfriar “so” melón. ¿No es esa que te echaron los reyes?, ¿esa tan molona?

Niega dirigiendo su mirada al suelo.

- Déjame que la vea…pero si es la del Valencia, esa tan chula . ¡Amunt!

-¡Que no, profe, que son muy malos! ¡Qué Felipe y Juana son del Barcelona y se van a reír de mí!

-Mira, vamos a hacer una cosa…déjamela un momentico…

Nico, tiritando de frío me observa como le doy la vuelta a la chaqueta y le coloco el escudo por dentro, sólo así consiente en ponérsela. Me mira agradecido con media sonrisa agradeciendo la “caló” cuando se la enfundo.

Gracias Peter  Lim, gracias Lay Hoon, gracias Suso, gracias Angulo, gracias hermanos Neville y gracias demás hijos de la madre que parió a Paneque.

Ahora que cualquiera de vosotros me explique cómo le meto yo en la cabeza a Nico que el  Valencia es mucho más que el siete que le hizo en el escudo el Barça anoche; mucho más que una eliminatoria de Copa, o de Champions, o de Supercopa, o de Superleches…Que lo que pasa es que lo entrena un entrenador que es muy simpático pero que se está “enseñando” con el equipo y todavía no sabe muy bien cómo funciona esto aquí, en España; que cambia de sistema en cada partido y así es muy difícil automatizar los movimientos; que ayer salió con cuatro laterales a disputarle un partido al equipo más en forma del universo conocido. Que estos jugadores cobran sueldazos de estrella y los bailan… no solo el barça, sino cualquiera que se les cruce por el césped. Que no pueden cambiar a esos jugadores porque precisamente cobran tanto y pocos equipos pueden pagar sus fichas; que los clubes que pueden pagar esas fichas no los quieren porque ya tienen jugadores mejores que sí les rinden. Que la presidenta de su Valencia, si Nico le dice algo no entenderá ni papa porque no sabe español, que el dueño de ese equipo vive a la otra parte del mundo y que sólo viene de vez en cuando a saludar; y tampoco sabe ni jota de la lengua de Cervantes; que el entrenador tampoco sabe ni un carajo  y necesita un traductor para comunicarse con sus jugadores.
 
Que se dice que no se ficha pero al final es que si… que vale; que se dice que” Mendes no” pero al final es que sí… que vale. Que se ficha lo que no se necesita o, por lo menos, lo que no es prioritario; que se han gastado un chorreo de millones en…en…en…nada. Que hay que apretar el culo hasta el verano porque se ha perdido la oportunidad de rectificar en diciembre. Que los valencianos se quejan de todo lo anterior pero no ha habido ningún empresario, o conjunto de ellos, que se haga cargo de este club y de limpiar Mestalla de todos los comegambas que lo rondan, que lo han rondado y que te rondaré morena…¿Sigo?

Señoras, señores y señoros míos: ¿Cómo narices convenzo a Nico para que le dé la vuelta a su precioso polar azul?

Pedro y Pablo

Escrito por informaValencia1 04-02-2016 en OPINIÓN. Comentarios (0)

Jose Segura/FILOSOFÍA IMPURA

 
Con este título, conviene avisar de entrada que hoy no escribiré sobre los santos, ni tampoco sobre el dúo argentino de canción protesta con el mismo nombre. Me refiero a Pedro Sánchez y a Pablo Iglesias, en cuyas manos se encuentra actualmente el destino de nuestro país y de cuyo entendimiento o no conseguiremos, ojala, tener gobierno. Más concretamente, me apetece hoy fijarme en sus discursos.

Pedro, como secretario general del PSOE y candidato propuesto por Felipe VI para que intente la formación de gobierno, hizo un discurso de salida –minutos después de oficializarse su nueva responsabilidad- que demuestra una mentalidad estratégica y comunicativa de primer orden. Lo escribiera él o se lo hicieran otros de su equipo, el discurso tuvo una estructura modélica, en la que cada asunto se iba desgranando, uno tras otro, con la lograda intención de ayudarnos a procesar tanto su mensaje como sus intenciones. Y digo esto sin entrar en las cuestiones ideológicas que cada uno habrá entendido en función de sus circunstancias.

Esa estructura discursiva utilizada por Pedro Sánchez, fue detallada además con un tono a la vez pausado y contundente, con la clara intención de aparecer como pacificador y como personaje capaz para iniciar la misión de conseguir la investidura. Utilizó además la empatía como el valor comunicativo que se espera de una persona que podría ser el próximo presidente del gobierno. Consiguió así –me consta de manera más o menos significativa- que muchos simpatizantes de cualquier organización de izquierda respiraran aliviados y con un cierto punto de ilusión. Insisto en que mis opiniones de hoy en nada tienen que ver con la ideología socialdemócrata descafeinada que representa el candidato.

Por el contrario –y también me consta en mis conversaciones con militantes o simpatizantes de Podemos- Pablo Iglesias está entrando con sus discursos en el bucle del coñazo. Larguísimos, con ataques constantes y mantras repetidos hasta la saciedad, utilizando un lenguaje de pelea en los momentos menos apropiados, con un tono desabrido y de permanente cabreo, provocando que este nuevo Lerroux se nos aparezca cada vez más jugando el papel del perro del hortelano. Intenciones poco claras, barreras constantes, bravatas, insultos y demasiados vaivenes en los ejes fundamentales de su discurso político, están llevando a Pablo Iglesias al terreno de la antipatía y del hartazgo, por lo que hace un flaco favor a unas bases, que en sus razones e ilusiones totalmente legítimas, respetables y perfectamente asumibles en su mayoría, van discrepando crecientemente de la puesta en escena discursiva y de los modos de su líder.

De hecho, no se acaba de comprender que un especialista en ciencia política y máster en comunicación del mismo ramo, además de presentador y tertuliano experimentado en el medio televisivo, no sea todavía capaz de dominar sus impulsos ni de estructurar convenientemente sus discursos con la secuencia lógica y la capacidad de síntesis necesarias para su rápido y asumible procesamiento mental por quien le escucha. Pablo Iglesias todavía no sabe decir una sola cosa a la vez, regla de oro en toda propuesta. Dejo de nuevo claro, que en este análisis sobre los discursos de Pablo Iglesias, tampoco entro para nada en sus contenidos políticos que comparto en buena medida, como en todos aquellos casos provenientes de la izquierda.

Hace ya muchos siglos que la filosofía, impura también en esta ocasión por aplicarla a la política –tantas veces bastarda-, ha tratado con profusión el discurso, que debe tener un espíritu retórico y dialéctico; utilizar la analogía pero también la metáfora siempre que sea necesario expresar ideas o nociones difícilmente expresables por conceptos unívocos. Por otro lado, la filosofía reconcilia el discurso con los principios de la lógica y los resultados de la ciencia, con la intención de que no resulte vacio y sin contenido, situado además en un horizonte espacio-tiempo escasamente asumible. Cuestiones fundamentales –que no son nada del otro mundo- para que el discurso sea comprendido y dado por bueno. (Doy en esta ocasión las gracias al Rincón del Vago, del que reconozco haber sacado las notas que sustentan mi presunción de hoy)

En resumen, creo que sí es absolutamente necesario despertar nuestra conciencia ciudadana, ilusionarnos de nuevo ante una legislatura que equilibre convenientemente el país y recuperar nuestra estima como españoles sin avergonzarnos de nuestro origen. Aunque, sobre todo, que Pedro y Pablo presten de una vez y en paz los servicios que nuestra sociedad reclama con urgencia.



Twitter @jsegurasuarez

Insulto a un escudo

Escrito por informaValencia1 04-02-2016 en OPINIÓN. Comentarios (0)

Miguel Ortiz


Manuel Huerta me ha pedido escribir un artículo de opinión tras lo visto en el partido de ida de las semifinales de la Copa del Rey contra el Barcelona y lo voy a hacer, encantado, desde el intenso sentimiento que me une al Valencia. Los futbolistas, encabezados por su entrenador Gary Neville, insultaron y pisotearon anoche un escudo, se rieron de unos colores. Una entidad y una afición con tanta historia no se lo merecen.

Al conjunto blanquinegro le faltaban dos balas para salvar la temporada, la Copa del Rey y la Europa League, y la imagen dada en el Camp Nou es indigna, humillante, avergonzante. Los jugadores se arrastraron literalmente por el terreno de juego desde el minuto 1 hasta el 90, menuda manera de defender unos colores con casi cien años de historia.

Peter Lim y Meriton se han equivocado en la adquisición de esta entidad, no conocen la cultura, el pasado y el presente del Valencia. Señores y señoras de Singapur, este club no es ningún banco de pruebas para incorporar futbolistas jóvenes por explotar, entrenadores sin experiencia… con los sentimientos de miles y miles de aficionados no se juega. La planificación deportiva del pasado verano fue nefasta y ahora se están viendo los resultados, luchando por la permanencia en Liga y humillados en la Copa del Rey.

Huerta comentaba en el programa 'A pie de campo' de la Radio Municipal de Manises que el equipo tiene que intentar sacar todos los puntos posibles, aunque sean empates, para llegar al registro que marca la permanencia en la máxima categoría del fútbol español. No te quería hacer caso, Manuel, pero tienes más razón que un santo.

El Valencia corre serio peligro, la salvación este año estará muy ‘barata’ viendo como está la clasificación pero hay que llegar cuanto antes a los 40 puntos. Y si el nuevo director deportivo, Jesús García Pitarch, tiene autoridad en la directiva, no debería permitir que el entrenador Gary Neville, se sentara el domingo contra el Betis en el banquillo del Benito Villamarín. Esto no es ningún colegio, Gary, a casa.

@Miguelortiz1974