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LO QUE HAY

Tasas judiciales: ¿dónde está la pasta?

Escrito por informaValencia1 17-02-2015 en LO QUE HAY. Comentarios (0)

Jose Segura. LO QUE HAY


Que tengamos que volver sobre el asunto de las injustas tasas judiciales denota que siguen ahí, impidiendo a ciudadanos y empresas la constitucional justicia gratuita. Pero, lo que es más alarmante: ¿dónde está el dinero recaudado?

Hemos tenido la oportunidad de acceder a información proporcionada por la #BrigadaTuitera –colectivo de juristas y ciudadanos contrarios a las tasas judiciales- para traer de nuevo a la palestra las mentiras, falacias y respuestas impresentables esgrimidas por el Ministerio del ramo sobre esta traba para la administración de la justicia.

Por ejemplo, el Ministerio de Justicia tuiteó el 5 de marzo de 2012: “Las tasas serán destinadas, para mayor garantía, a la financiación de la Justicia Gratuita”. Falso. No ha llegado un euro.

Hay más. El artículo 11 de la Ley de Tasas, ‘Vinculación de la tasa’, dice: “La tasa judicial se considerará vinculada, en el marco de las disposiciones de la Ley 1/1996, de 10 de enero, de Asistencia Jurídica Gratuita, al sistema de justicia gratuita en los términos establecidos en la Ley de Presupuestos Generales del Estado de cada ejercicio”. Falso. No se ha imputado un euro en ejercicio alguno.

Además, el vocablo ‘vincular’ es un eufemismo que sustituye al término ‘afectar’, que significa destinar el dinero a algo concreto. Una puntualización que realiza el jurista y significado promotor de la brigada, José Muelas, decano del Colegio de Abogados de Cartagena en una reciente entrevista concedida a eldiario.es. Sigue pues el gobierno con las trampas saduceas del lenguaje.

Pero en esto de las tasas judiciales, también nos encontramos con respuestas alucinantes a las preguntas de control ejercidas por el Congreso de los Diputados. En respuesta a una pregunta del diputado valenciano Joan Baldoví sobre el destino de estas tasas, el Ministerio regido por Rafael Catalá responde: “…el Ministerio de Justicia no dispone de información al respecto. Tampoco corresponde a la Agencia Tributaria del Estado la determinación ni la información sobre el destino de ninguna tasa.” Una respuesta que sobrepasa lo imaginable, por mucho que de estos ministros nuestros no se espere nada. Para el Sr. Catalá, la pasta de las tasas se encuentra en paradero desconocido.

Tanta razón tiene la #BrigadaTuitera que se ve obligada a difundir, a todo el que lo quiera saber, una reciente explicación del Ministerio que aparentemente contradice al famoso artículo 11: “No existe obligación legal de aplicar toda la recaudación por un concepto concreto a un gasto específico”. Ya lo avisa el abogado José Muelas cuando hace referencia al uso de eufemismos en esta confusa e injusta ley.

Mientras tanto, nuestros diferentes gobiernos, en sus miserias, corruptelas y control político del Poder Judicial, han tenido y siguen teniendo abandonada la justicia, controlando su independencia y su eficacia a base de mantener los juzgados en la más absoluta de las penurias. La táctica es astuta, aunque democráticamente reprochable: como no interesa que la justicia actúe en favor de los ciudadanos honrados ni en contra de los corruptos, hacen de los juzgados un lugar inhabitable, obsoleto, ineficiente y exasperante.

Y así están las cosas, debatiéndose los juzgados entre escombros –literal-, montañas de papel, programas informáticos y ordenadores inservibles, carencia de los materiales de oficina más elementales, ineficiencia y estrés entre otras miserias.

Así que si tiene usted la mala suerte de tener que acudir a un juzgado para que resuelva lo suyo, no le extrañe que fijen su causa para dentro de varios años. Las listas de espera de la sanidad son una broma comparadas con las de la justicia española. Una justicia que no funciona porque a quien manda no le interesa lo más mínimo.

#BrigadaTuitera #T
Twitter: @jsegurasuarez

Conspiranoias y coñas marineras

Escrito por informaValencia1 16-02-2015 en LO QUE HAY. Comentarios (0)

Jose Segura. LO QUE HAY



Tras las últimas semanas en las que hemos asistido a espectáculos políticos tan variados como los escenificados por Podemos, el PP, el PSOE, Ciudadanose IU, se abre paso una conspiración para evitar que España se convierta de una vez en un estado laico.

Advertimos a nuestros lectores que este editorial es una pura sátira, redactada en un momento de carcajada ante la pelea generalizada por ocupar los cuatros puntos cardinales de nuestra política, que hasta hace poco solo eran dos: izquierda y derecha.

Como ya sabrán, se añaden ahora dos nuevos puntos de referencia y orientación, arriba y abajo, patrocinados tanto por Podemos como por muchas de las plataformas ciudadanas y mareas que pelean legítima y razonablemente contra toda injusticia.

Pero, en medio de esta disquisición sobre los nuevos puntos principales de la política patria, se nos ha hecho imposible quitarnos de la cabeza toda esa serie de sectas y símbolos recogidos por pésimos escritores de éxito como Dan Brown, porque creemos haber descubierto una nueva conspiranoia, capitaneada por fuerzas ocultas que están utilizando el nuevo mapa político para, de la manera más subliminal, indicarnos un camino que nos lleva sin remedio a permanecer una vez más en sus garras.

Como prueba, coja usted un papel y trace una raya de izquierda a derecha. Esta línea horizontal vendría a significar el espectro político tradicional. Ahora, trace usted una raya vertical sobre el centro –aquel que también pareció existir- de la línea anterior. La nueva línea representaría los nuevos puntos políticos en liza, arriba y abajo. Ahora, vea el resultado: ¡una cruz!

Queda así demostrado que nos encontramos en medio de una gran conspiración, muy superior a la antaño judeo-masónica o a las recuperadas, en penosas novelas,de los Iluminati, el Priorato de Sión, el integrismo católico y otras pandillas por el estilo.

Esta señal de la cruz se convierte así en un poderoso mensaje, que sin darnos apenas cuenta, irá ocupando lenta pero inexorablemente nuestros cerebros durante todo este abrumador año electoral, con la intención de que todo cambie para que la cosa siga igual.

Y bien podríamos situar al frente de esta conspiranoia al Príncipe de la Iglesia Rouco Varela, que por si acaso va a ocupar una carísima vivienda frente al Palacio Real, no vaya a ser que el éxito de la cruzada le pille lejos del gran balcón. Una vivienda, por cierto, a la que se va de okupa con el permiso de no se sabe quién, ya que según el testamento de la viuda que la legó a la diócesis madrileña, está exclusivamente destinada a dar cobijo a seminaristas.

Si se siente afectado por esta conspiración, repita usted con nosotros según sus creencias: ¡Qué país! o ¡Señor, qué cruz!

Twitter: @jsegurasuarez