informaValencia.com

Ciencia

Marzo, el mes de la guerra

Escrito por informaValencia1 27-02-2016 en Ciencia. Comentarios (0)

Es el mes de Marte, el mes de las guerras y de los caballos 

Adela Ferrer /Astróloga

El último día del mes de febrero se celebraba en la antigua Roma el festival de las Equirria (carreras de caballos); este festival, de marcado carácter bélico, estaba dedicado a Marte, el dios de la guerra y de la patria romana.

Se decía que esta fiesta había sido instituída por Rómulo para honrar a su propio padre, Marte, el dios que daba nombre al mes de marzo, el mes en el que se iniciaban las campañas militares.

En la antigüedad se guerreaba desde marzo hasta octubre, ya que el invierno era muy desfavorable para emprender una campaña militar y conseguir suministros y alimentos para las legiones.

El hecho de que el elemento principal de la fiesta fuese el caballo se relaciona con otro dios mitológico: Neptuno, regente del signo zodiacal de Piscis, el dios que había creado al caballo, una formidable arma de trabajo y de guerra para los seres humanos.

En estas fiestas se purificaba y bendecía la caballería romana, lo que incluía tanto a las monturas como a sus jinetes y pertrechos militares.

El Flamen Martialis (sacerdote de Marte) hacía un sacrificio al dios y a partir de ahí daban comienzo las carreras de bigas (carros tirados por dos caballos).

No hay que olvidar que Marte es una deidad con un aspecto siniestro y al parecer no era mal presagio que durante el festival alguna montura o un jinete falleciese. Las carreras eran muy peligrosas y los aurigas se arriesgaban mucho para vencer; en ellas los accidentes eran comunes y realmente espectaculares.

Se especula acerca de que los buenos presagios atribuidos a dichas muertes tuvieran relación con algún olvidado y primitivo sacrificio humano en honor al dios más sanguinario del Olimpo.


Cumpleaños feliz

Escrito por informaValencia1 24-02-2016 en Ciencia. Comentarios (0)

Cumplir un año más significa haber completado un viaje de circunvalación al Sol a una velocidad de 32 kms/segundo

Adela Ferrer / Astróloga

Celebrar el cumpleaños es una costumbre pagana que tenía por objeto animar a mantener fuerte el espíritu de la vida. Seguramente esta costumbre estaba relacionada con lo que hoy llamamos “cronobiología”, con el ciclo vital, que se inicia con el nacimiento y oscila de acuerdo a una onda a lo largo de la vida. Está comprobado estadísticamente que se producen más fallecimientos en los días previos al cumpleaños y el propio día del aniversario que en cualquier otra semana del año.

Cumplir un año de vida es lo mismo que decir que hemos completado, a bordo de la Tierra, una vuelta alrededor del Sol. Del mismo modo que en su trayecto, la Tierra ha pasado por cuatro posiciones “críticas” (los dos solsticios y los dos equinoccios), nuestro ritmo vital en un año también pasa por cuatro “estaciones personales” con sus cuatro bajadas críticas de energía, una cada tres meses (a partir del día del cumpleaños) y de una duración aproximada de una semana cada una de ellas. Es decir, padecemos cuatro periodos críticos, las dos cuadraturas, la oposición y la conjunción del Sol con su lugar natal.

Conocer este ciclo del Sol puede resultar muy positivo, ya que si señalamos esas fechas en el calendario, podremos evitar cargarnos de compromisos, hacer trabajos demasiado pesados o emprender duras tareas esos días.

El periodo cercano al cumpleaños es el más significativo e indica la época en la que la vitalidad está más disminuida y es cuando nos conviene aminorar la marcha, descansar más y no abusar de nuestras fuerzas.

www.adelaferrer.es

Mitología romana: contra el chisme y la malevolencia, fiesta de Lala

Escrito por informaValencia1 23-02-2016 en Ciencia. Comentarios (0)

En la última semana de febrero en la antigua Roma se celebraba la fiesta de los lares y de Lala, su madre

Adela Ferrer/Astróloga

Esos días, las mujeres más mayores se reunían para rendir culto a Lala, una divinidad menor, madre de los duendes del hogar y genios protectores de la casa.

Tácita (también llamada Lala) es el nombre de una náyade, famosa tanto por su belleza como por su charlatanería. Este defecto, que sus padres habían intentado en vano corregirle, la hacía incapaz de guardar cualquier secreto.

En una ocasión, el mujeriego Júpiter iba persiguiendo a la ninfa Yuturna y rogó a las náyades que le ayudasen a conseguir sus deseos y que le guardasen el secreto de sus adúlteros amoríos. Así lo hicieron todas las náyades, excepto Lala que, sin poder refrenar su chismosa lengua, acudió a Juno –la esposa de Júpiter y le contó los devaneos de su marido con Yuturna.

En castigo por su indiscreción, Júpiter le arrancó la lengua y ordenó a Mercurio que la encerrase en los infiernos. En el camino, el dios mensajero se enamoró de Lala, quien correspondiéndole, le hizo padre de dos gemelos, llamados los lares, que custodiaban las encrucijadas y vigilaban las ciudades.

La celebración consistía en que mujeres más ancianas hacían el sacrificio a Lala, madre de los lares. La más vieja y oficiante se ponía en la boca (imaginamos que desdentada) siete habas negras, e iba chupándolas mientras tostaba una cabeza de anchoa a la que se le ha cosido la boca; mientras, todas las demás mujeres repetían: “Hemos encadenado las lenguas enemigas y cerrado las bocas malevolentes”

Por eso se dice que los últimos días de febrero son los mejores del año para cerrar la boca de los difamadores: hay que cerrar un candado y echar la llave muy lejos con la misma intención que las ancianas romanas y así, a lo largo del año nadie hablará mal de quien sea participe en este rito.

El amor y los signos zodiacales

Escrito por informaValencia1 12-02-2016 en Ciencia. Comentarios (0)

San Valentín adopta distintas formas en función del signo del zodiáco


Adela Ferrer/Astróloga


ARIES: Directos y penetrantes, se zambullen de cabeza sin demasiados prolegómenos: "aquí te pillo, aquí te mato". Aries es el signo más fálico del zodíaco; la urgente pasión y la impaciencia les inclina a beberse de un rápido trago toda la copa del erotismo, por eso van ansiosamente en busca de nuevas sensaciones. Consideran que sus propios coqueteos al margen de su pareja habitual no tienen importancia.

TAURO: Sexualmente potentes, necesitan tanto del sexo como de la comida. Lentos, receptivos y sensuales, no suelen ser infieles, les gusta el lujo, las joyas y la buena mesa “antes de”. A veces se encabezonan y dicen NO QUIERO, porque NO. Son sumamente táctiles, se pasan la vida acariciando. Manoseadores y sobones, son los que más se demoran y más tiempo dedican al amor carnal.

GÉMINIS: Mentales, decididos e imaginativos, necesitan hablar en la cama. Provocadores pero esquivos y muy curiosos inventan fantasías eróticas imposibles (tener sexo en un globo o bajo el agua). De moral algo relajada y de carácter inestable, su naturaleza esencial les hace más proclives a inclinarse por la variedad frente a la monotonía. Como quieren probarlo todo, son los más “acrobáticos”.

CÁNCER: Sensuales y emotividad exagerada, se enamoran muy profundamente, pero de forma efímera. Suelen acercarse “de lado"; con ellos es más probable que cuando dicen NO, estén diciendo SI. Muy tiernos, adoran la seguridad material y emocional. En el amor, juegan al escondite. Les gusta llevar la dirección del asunto y son los más besucones, los más inclinados al sexo oral.

LEO: De encendidas pasiones, necesitan estar siempre enamorados. Sus sentimientos son fijos por lo que rara vez caen en la infidelidad. Eso sí, a un leo hay que aplaudirle después del contacto íntimo, pues su orgullo herido puede llevarle hasta la impotencia. En la intimidad aspiran a controlar al otro, a ser su maestro. Son dramáticos y teatrales, les saltan lágrimas de emoción y, como son los más narcisos, se les conquista por la vanidad.

VIRGO: Curiosos y criticones también para los asuntos sexuales, son capaces de corregir hasta la postura del pie de la pareja. Odian las camas deshechas y como son muy escrupulosos, hay que ir muy limpito y con el análisis en la boca. Pero precisamente por ser tan meticulosos, se esfuerzan por hacer el amor a la perfección y su minuciosidad les lleva a no dejar ni un punto de la piel de su pareja sin recorrer.

LIBRA: Poéticos, amantes de la “dolce vita” y los más “voyeurs” del zodiaco, prefieren tomar la iniciativa. Todo lo que rodea su nido de amor ha de ser bello, estético y sublime: de fondo ha de sonar su tema musical favorito y les excita el perfume y el aromas del cuerpo del amado. Cuando se activan, sobrepasan todas las previsiones y suelen tener alguna fijación sexual “rara”.

ESCORPIO: De profundos sentimientos, en el amor, más que entregarse, tratan de poseer. Insaciables y absorbentes, siempre necesitan más y más. Sólo quien ame a un escorpio conocerá cuán magnéticos pueden llegar a ser y sentirá el vértigo de traspasar todos los umbrales de la pasión. Los escorpio tienen una particular fijación por los traseros y las nalgas por eso son los que más tienden a las pulsiones sexuales anales.

SAGITARIO: Curiosos a la vez que fogosos, cariñosos al tiempo que engañosos, seductores a la par que independientes, necesitan y proporcionan variedad, diversión, ternura y sensualidad. Capaces de adaptarse y de disfrazarse de lo que haga falta con tal de seducir. Se agobian ante los compromisos formales, por eso se entregan más confiadamente si sienten que su relación de pareja es “abierta".

CAPRICORNIO: Pese a que son poco propensos a manifestar sus sentimientos y, mesurados y cautos, tardan en decidirse, tras haber superado su desconfianza o algún desengaño previo, una vez que se lanzan –hay que dejarles tiempo para que tomen la iniciativa-, son tremendamente divertidos en la cama, retozan como las cabras, y provocan un verdadero terremoto.

ACUARIO: Los excéntricos, originales e interesantes acuario, aspiran a conseguir una experiencia amorosa en la que la complicidad y la amistad tengan tanta o más presencia que el erotismo y la emoción, de modo que “nadie, nunca, haya experimentado este tipo de unión”. Aunque sus relaciones de pareja comienzan y terminan bruscamente, en la intimidad les encanta dar y recibir sorpresas y que el contacto vaya subiendo de intensidad pausada y rítmicamente.

PISCIS: Tan románticos como misteriosos, la vida sentimental de los piscis suele consistir en un “rosario” cuyas cuentas representan antiguos amores que siempre recuerdan y repasan -añadiendo fantasías-. Sensuales y místicos, en realidad están enamorados del amor, se entregan a su pareja como quien adora a un dios y aspiran a diluir su propia identidad en brazos del amado. Para satisfacer a su pareja son perfectamente capaces de fingir y de exagerar.

El fenómeno de ondas gravitacionales en el Universo abre una nueva era de la astronomía

Escrito por informaValencia1 11-02-2016 en Ciencia. Comentarios (0)

“Hemos detectado ondas gravitacionales. Lo hemos conseguido”, anunciaba en rueda de prensa David Reitze, director del laboratorio LIGO

Imaginemos que lanzamos una piedra a un estanque. En el lugar donde caiga se producirá una pequeña perturbación, que identificaremos fácilmente al observar las ondas que se propagarán suavemente sobre el agua

Algo similar ocurre con las ondas gravitacionales. Los eventos más exóticos y violentos del universo, como el Big Bang, las explosiones de supernovas o las colisiones de dos agujeros negros, también producen ondas que se propagan de forma tenue por el cosmos. Por este motivo, las ondas gravitacionales también han sido descritas como los "ecos" que nos permiten escuchar algunos de estos explosivos y desconocidos eventos


Gabriela González/LIGO/MH.- Las ondas gravitacionales, cuya existencia predijo hace cien años Albert Einstein, han sido observadas por primera vez con los dos detectores del experimento LIGO, ambos instalados en Estados Unidos. El equipo científico que las ha identificado ha conseguido ubicar el origen de las ondas en una violenta colisión de dos agujeros negros ocurrida a 1300 millones de años luz de distancia del sistema solar).

El descubrimiento supone “el inicio de una nueva era en la astronomía”, afirma Alicia Sintes, astrofísica de la Universitat de les Illes Balears y coautora de la investigación. El estudio del Universo se ha basado históricamente en ondas electromagnéticas –como la luz de estrellas próximas y la radiación infrarroja de galaxias lejanas-. Acceder a las ondas gravitacionales permitirá observar aspectos del cosmos hasta ahora desconocidos –en particular, permitirá escrutar qué ocurrió en la primera fracción de segundo después del big bang.

Las ondas gravitacionales son una consecuencia inevitable de la teoría de la relatividad general. Si la teoría es correcta, entonces estas ondas tienen que existir. Sin embargo, son extremadamente débiles, por lo que son necesarios instrumentos de muy alta precisión para detectarlas.

Con este objetivo, científicos del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y del de California (Caltech) unieron fuerzas en 1992 para construir el Observatorio de Ondas Gravitacionales de Interferómetro Láser (LIGO, por sus iniciales en inglés).

Una prueba de la importancia de la investigación es que, veinticuatro años después, trabajan en el proyecto más de 900 científicos de todo el mundo –entre ellos, un equipo de la Universitat de les Illes Balears liderado por Alicia Sintes-. Con una inversión hasta la fecha de 620 millones de dólares (550 millones de euros al cambio actual), se trata del mayor proyecto que ha financiado en su historia la Fundación Nacional de Ciencia de Estados Unidos. También contribuyen de manera importante a LIGO instituciones del Reino Unido, Alemania y Australia.

Eisntein 100 años antes

Estas aportaciones han permitido construir dos sofisticados detectores de ondas gravitacionales, uno en Hanford (en el estado de Washington) y el otro en Livingston (en Louisiana). Los detectores comparan el tiempo que tardan dos haces de luz en recorrer ocho kilómetros en el interior de sendos tubos. Si una onda gravitacional distorsiona el espacio en el interior de uno de los tubos, de modo que el espacio se alarga o se acorta, las señales de los dos haces de luz dejan de coincidir.

Hasta ahora, sin embargo, y pese a todos los recursos invertidos, la búsqueda había sido infructuosa. Los detectores LIGO iniciaron las observaciones en el 2002 y durante ocho años escucharon pacientemente el Universo esperando señales de ondas gravitacionales. Cuando terminó la primera fase de observaciones en el 2010, no habían detectado ni una sola onda.

En lugar de dar por concluida la búsqueda, el consorcio LIGO decidió mejorar el detector para poder captar señales más tenues. Tras cinco años de parada y 200 millones de dólares de inversión (unos 180 millones de euros), en septiembre del 2015 se reanudaron las observaciones. Con los detectores renovados, el experimento ha sido rebautizado Advanced LIGO (o LIGO Avanzado).

En este segundo intento el Universo ha sido generoso con los astrónomos. Según los resultados presentados en rueda de prensa por el equipo científico del proyecto, la primera onda gravitacional se detectó el 14 de setiembre de 2015 a las 09:51 UTC por los dos detectores gemelos de LIGO. Los físicos han llegado a la conclusión de que las ondas gravitacionales detectadas fueron producidas durante la última fracción de segundo de la fusión de dos agujeros negros para producir un solo agujero negro más masivo en rotación.

Las masas iniciales de los dos agujeros negros eran de 29 y 36 masas solares. Cuando se fusionaron crearon un agujero enorme mayor, de 62 masas solares. Por tanto,esa diferencia de tres masas solares se habría convertido en energía y liberado en forma de ondas gravitacionales, las que LIGO ha detectado. Durante la colisión entre los dos agujeros negros, se generó una energía unas 50 veces superior a la de todas las estrellas del Universo juntas.

Fusión de dos agujeros negros

Estas señales serán, previsiblemente, las primeras de una larga serie de observaciones que cambiarán, o completarán, la visión actual del Universo. A partir de ahora,”vamos a poder escuchar el Universo y no sólo verlo”, afirmaba Gabriela González,coordinadora del consorcio LIGO.

De acuerdo con el calendario de trabajo previsto, los detectores de LIGO se apagaron el 12 de enero después de 106 días de actividad. Está previsto volverlos a poner en marcha en octubre después de introducirles varias mejoras que triplicarán su sensibilidad. 

Escuchar el Universo

El hecho de que, en los primeros tres meses y medio de funcionamiento, se hayan detectado ya las primeras ondas gravitacionales hace prever que en el futuro este tipo de ondas se detectarán con regularidad.

Según el plan de trabajo del consorcio LIGO, los detectores seguirán perfeccionándose en los próximos años hasta alcanzar su rendimiento máximo en el 2019. Sus observaciones se complementarán con las del detector Virgo, que se pondrá en marcha el año próximo en Italia y en el que se han invertido 200 millones de euros. Y, en el futuro, con las de la misión espacial eLISA, que la Agencia Espacial Europea tiene previsto lanzar en el 2034 para detectar ondas gravitacionales desde encima de la atmósfera.

“Ha sido un largo camino. Esto es solo el comienzo. Es el primer resultado de muchos que vendrán. Empezaremos a escuchar el universo", afirmaba Gonzalez, de la Universidad Estatal de Lousiana, que también ha anunciado que se instalarán detectores de ondas gravitacionales en Japón e India.

Aunque los resultados de LIGO suponen la primera observación directa de ondas gravitacionales, su existencia se daba por descontada desde en 1974 se encontró una prueba indirecta de su existencia. En aquella ocasión, se descubrió que un sistema de dos estrellas de neutrones de tipo púlsar se comportaba exactamente cómo predecía la teoría de la relatividad.

En particular, la velocidad de los púlsares variaba de un modo que sólo podía explicarse por la emisión de ondas gravitacionales, aunque dichas ondas no llegaron a detectarse. Los autores del descubrimiento fueron reconocidos con el premio Nobel de Física en 1993. Los nuevos resultados de LIGO, de acuerdo con la coherencia habitual de la Academia de Ciencias Sueca, también serán reconocidos con un Nobel.